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Soportar

Caminé tanto y llegué al final de mi destino para descubrir lo que en el fondo ya sabía, mi carencia de fuerza.   Me creía capaz dentro de mis conceptos, pero encontré que mis debilidades en ocasiones superan mis expectativas, que la palabra continuar   es ajena, distante, sombría. La fuerza no es una solución, es mi problema. Enfrentar que vivo insegura de cualquier paso por dar, que hasta temo de mi propia respiración, que levantarme cada día y ver mi reflejo en el espejo tan llena de desconfianza me turba el pensamiento me carcome el alma. Sí, el alma, cargada de venturas y desventuras, hoy ella me grita, me clama versos de cavilación, me pide que me detenga por un segundo y escuche mi agitación, el peso de mis pensamientos, el insomnio reflejado en mis ojeras y la palidez que se asienta en mi rostro junto al padecimiento que ha llevado mi cuerpo. Aunque es el cuerpo quien físicamente lleva la vida, es el alma quien la soporta, me gustaría detenerme en esta última palab...

Fetiches de un auto-lastimador

No dije que no, por temor a incomodar una relación, pero me incomodé yo. Comí cosas que no me gustan, por evitar molestias. No me negué a pasar tiempo haciendo actividades que nunca haría, por llevar algo que a veces se convierte en nada más que una carga. Fui alguien que no quería ser por gente que al final no era nadie. Acepté y prometí hacer cosas por aquello de los principios y la reciprocidad, que al final terminó en arrepentimientos. Sonreí en momentos que solo quería abrirme paso lejos de cualquier situación. Me mostré fuerte y serena, cuando estaba al borde de la debilidad y la preocupación. Fingí muchas veces, para darme cuenta ahora que lo que perdí de mi en el camino, quizá ya no lo pueda recuperar.

Puertas

Cerrar una puerta implica dejar una parte de ti, encerrada tras ella, dejar algo que creías atesorar, dejar eso que nunca creíste soltar, dejar lo que un día decidiste querer, dejarte. Simple sería pensar en recuperarla, pero cuando ese lugar no es el mismo, qué se puede rescatar?  Por más que tus sentimientos te impulsen a aquella puerta, tu razón te da pretextos para perder la llave, olvidar el camino, desvanecer el lugar donde se encuentra. Aunque bien dicen que si cierras una puerta, se abren otras, pero ahora que sé lo que es dejar algo de ti detrás de una puerta, puedo decir que al principio no existirá mejor complacencia que el deterioro, el olvido, un camino de cerraduras y candados sobre ella, pero a medida que vas tomando tu camino esa complacencia se va desvaneciendo y  sientes el sonido de las llaves, que anhelan regresar y abrirla, y sientes ese tenue peso sobre ti, ese vacío que quedó tras la puerta a tus espaldas. Inocentemente te das la vuelta, caminas en ...

Espejos.

Quiero que te pares frente a mi, quiero que sin tú miedo ni el mío me puedas hablar, me puedes sentir, me puedas mirar, sí, a lo más profundo de mis ojos, quiero que hables lo que sientes y defiendas lo que piensas, quiero que puedas reírte mientras me haces muecas, quiero que te toques el cabello, que lo huelas, que lo peines, mientras me sonríes tan delicada y hermosamente, quiero que des vueltas, que saltes, que bailes, que grites, porque quiero verte digna, quiero verte gozosa, quiero ver que te sientas bella, lo eres, eres bella en cada pensamiento, en cada suspiro, en cada paso, en cada palabra y quiero que no dejes de mirarme ni yo de mirarte, porque mientras yo soy un simple espejo, tú eres digna de ser llamada Mujer.

Sombras Perdidas

Dicen algunos que la sombra nos abandona en la oscuridad o más bien nosotros la abandonamos a ella... Me he cuestionado hace un tiempo sobre el rol que cada quien vive; algunos llevan el rol de sombra durante todas sus vidas, ocultos y sumidos en sus miedos e inseguridades, otros viven en el rol de un alma que le da vida a una sombra, y algunos otros pasan sin ser lo uno ni lo otro, sólo sombras, así como dice un viejo vallenato conocido "Y las sombras pasan y se olvidan" quizás solo eso, sombras, que pasan por la vida, por nuestras vidas que no dejan recuerdo solo olvido. Y al final todos terminamos siendo sombras, posando en algunas vidas y en otras sólo siendo "sombras perdidas".

MUJERES, Un ocho de marzo.

No es necesario buscar palabras de felicitación, una imagen o un halago para el día, porque hoy no se conmemora la existencia de la mujer, sino su lucha, hoy por hoy se ven todo tipo de discusiones en busca de destacar la voz, los derechos, el trabajo femenino, y es ahí donde debemos detenernos por un momento, la esencia misma de esa lucha, que aunque hoy en día sigue en pie, en mi opinión, se ha tergiversado, no quiero hacer alusión a ninguna ideología.  La lucha, la protesta, no son una ideología, son el valor que nos dan esos derechos inherentes a nuestra naturaleza, y por ello pienso que desde hace siglos el ser humano ha reprochado las situaciones que no van acorde a nuestra existencia. No yendo muy lejos, en la década de los 50 y 60 el   movimiento por los derechos civiles en   Estados Unidos enfrentaba una ardua lucha para que distintos grupos y en especial la población afrodescendiente pudiera acceder plenamente a los derechos civiles y buscar el fin de la se...